Sunday, 29 May 2011

La hermandad

Como soy una absoluta desconocida y como nadie lee los blogs de nadie me voy a permitir hablar de la hermandad. De la hermandad no se puede hablar así como así.









Nunca pertenecí a la hermandad, aunque reconozco que a veces estuve pastando (¿pasto?)cerca, de manera totalmente inconsciente pero intuyendo que algo sucedía alrededor. Antes, cuando eso ocurría, la hermandad estaba más difusa.

Como era más joven que ahora, cosa que siempre sucede en el pasado de uno mismo, me permitía el lujo de mirar con la superioridad de quien mira lo anacrónico o a alguien que va vestido con lo que sabes de sobra que tu no te pondrías ni en tus peores disfraces de andar por casa.

Se hacían de la hermandad, si, pero eran tan escasamente brillantes, tan feos, tan poco deseables que se podía entender. En la hermandad les acogían al fin y al cabo. Otros no necesitábamos ese tipo de ayuda (dicen que de joven uno piensa que puede hacerlo todo.. . Yo solo noto la edad en que me canso más. Empiezo la mañana como si fuera joven y acabo el día con más edad de la que tengo, así que supongo que envejecer es notar cómo los días acortan porque al rato de pensar en hacer 25, te das cuenta de que no harás 5). Los que se hacían de la hermandad, ancianos prematuros, veían con envidiable? madurez realista lo que eran y se daban cuenta de lo que la hermandad les podía reportar.

Ahora el carácter difuso ha desaparecido. En eso que es mi facebook hay cuatro o cinco personas que , sin duda, pertenecen a ella. Llegaron a mi espacio por muy diversos caminos, ocio, trabajo, antiguos compañeros.. No los elimino, no: así puedo ver cómo funcionan de cerca. Ante cualquier acontecimiento, ellos saben siempre lo que hay que decir. En realidad, no se si lo saben o se lo dicen, pero lo transmiten. Mientras lo transmiten se sienten seguros, quizá es que lo están.

Yo se lo que opina la hermandad en cada momento y respecto a cada cosa. Nunca tienen la tentación de que les gusten los toros o la carne. Siempre saben que si algo se relaciona con lo que llaman derecha es malo. Ellos saben quien es bueno y malo, saben lo que hay que leer, lo que hay que decir y a dónde hay que ir.

Pero los que no somos de la hermandad pasados los 25 años hemos desarrollado una especie de anticuerpo y, aunque quisiéramos, no podíamos dar un paso hacia ella, aunque lo intentemos, no podemos; hubo quien me contó que al tratar de hacerlo le salieron unos ronchones grandes por todo el cuerpo como cuando me quitaron aquella muela, y hay a quien le sube la fiebre. Me pregunto si esto no ocurriera y todos pudiéramos constatar nuestra adhesión si la hermandad se disolvería: vive de tratar de ser diferente al resto, aunque cada vez sean más los adeptos.











Lo se, esto es como los que piensan que aquellos americanos no llegaron a la luna, paranoias.

No comments:

Post a Comment